viernes, 26 de diciembre de 2008

Futuro: Sobre el Hambre.


Bienvenidos a la entrega del mes de Diciembre de la Sección Futuro.

Éste es el octavo capítulo. Anteriormente habíamos visto lo siguiente:

Capítulo 1: Futuro de la Energía.
Capítulo 2: Futuro del Agua.
Capítulo 3: Futuro de la Esperanza de Vida.
Capítulo 4: El Futuro Político de Europa.
Capítulo 5: Robótica e Inteligencia Artificial.
Capítulo 6: Arquitectura y urbanismo.
Capítulo 7: Los materiales del futuro.


En Navidades es un buen momento para dar las gracias por todo y acordarse de los menos favorecidos. Es particularmente preocupante el tema del hambre en el mundo.

Por ello, el tema de hoy va sobre agricultura, alimentación, biotecnología y demás. Recomiendo repasar los capítulos 1 y 2 de la serie, ya que son citados más adelante.

Como los posts de ésta sección suelen ser largos y complejos, pongo un índice para facilitarnos las cosas a todos, incluído a mí:

  1. La importancia de la agricultura
  2. El desajuste actual
  3. La política y la agricultura
  4. Soluciones de Futuro
  5. Horizonte temporal



1.- La importancia de la agricultura.

Si clasificamos a la gente trabajadora de un "país", tenemos tres sectores llamados: primario, secundario y terciario.

El primario es la agricultura, lo que nos da de comer. Incluye agricultura, ganadería, pesca y quizá algo más.

El secundario es la industria. Toda esa gente que va pal polígano.

El terciario son los servicios, como la camarera o el vendedor de la ONCE.

El sector primario se llama así porque hace de base a los demás. Evidentemente, sin comida no hay nada que hacer.




2.-El desajuste actual

Estamos a punto de acabar 2008 y continuamos con millones de personas muriéndose de hambre. Gran parte de la culpa la tiene el exceso demográfico.

No quiero hablar de controles de natalidad y cosas así, por lo que nos centraremos en "cómo conseguir comida para todos."

A nivel técnico estamos bastante avanzados, pero lo que nos falta es tierra cultivable.

Aparte de las zonas tropicales o templadas, las únicas zonas que se han cultivado ha sido gracias al regadío, que ha transformado desiertos como el de Almería, en auténticos Jardiland.

Las zonas extremas no pueden hacer agricultura porque las desérticas no tienen agua y en las polares hace demasiado frío. En realidad no es así.

Si nos fijamos, nos damos cuenta de que irrigando zonas cálidas podríamos hacer comida. En las zonas frías se pueden hacer invernaderos regulados térmicamente.

Pero...

Si podemos hacer más alimentos, por qué no los hacemos?

Veamoslo en el siguiente punto.





3.-La política y la agricultura

En el punto anterior hemos visto que "algo misterioso" impide que se aumente la producción de alimentos para ajustarla al nivel demográfico.

Ésa cosa misteriosa se llama Mercado. Veamos en 10 pasos cómo funciona ése monstruo que nos deja con comida de menos:

  1. Los pueblos tienen unos gobiernos.
  2. Los gobiernos estan formados de personas con ansia de poder.
  3. Los gobernantes necesitan muchos recursos para llegar al gobierno.
  4. Las empresas promocionan candidatos a cambio de explotaciones.
  5. Los particulares solicitan trabajo y los gobernantes alargan las cadenas de intermediarios de las empresas para darles cabida. (agricultor>transportista> mozo> vendedora> cajera> cliente final). Se llega a un precio final de equilibrio con un margen para cada eslabón.
  6. El precio base de los alimentos tiene que ser bajo para permitir eslabones. ¿Sería buena idea comprar en el exterior, si fuera más barato?
  7. Los alimentos del exterior son más baratos pero los evitamos porque la deflación(que bajen los precios) no interesa a nadie.
  8. En alimentación no se quiere depender del exterior porque quedarse sin comida sería un riesgo estratégico para la seguridad nacional.
  9. Comprar en el exterior también es malo porque destruye mucho empleo. Quita eslabones/empleo.
  10. Para que no suba el precio por encima del "de equilibrio" se hace la comida justa y no se compra fuera. Desde el punto 4, es la empresa la que corta el bakalao.


En resumen, se hace la agricultura mínima y dando la espalda al vecino. Cada uno se ocupa de su comida.Es un tema de control de precios, empleo y rentabilidad.

Los políticos saben que "hacer demasiada comida es malo". Puede parecer lógico, pero el caso es que la gente se muere de hambre.

Podemos culpar a los políticos o a las empresas. Podemos incluso culparnos a nosotros mismos. Unos quieren poder, los otros rentabilidad y los otros un sueldito para toda la vida.

Es un error de sistema. Los políticos son sólo unos monigotes que ponen la cara pero tienen las manos atadas. Medios no nos faltan. Qué hacer?





4.-Soluciones de Futuro

Con unos tokamaks, cientos de desalinizadoras , la combinación de alimentos transgénicos+Qbits (para eliminar riesgos de mala manipulación genética por desconocimiento) e inventos varios, se podría alcanzar el reto de acabar con el hambre.

Por supuesto, haría falta un interés para que se moviera todo este cotarro. El interés motor del cambio lo encontramos en las empresas, el brazo oculto de los gobiernos occidentales y/o capitalistas.

Una buena idea sería promover empresas que se aprovecharan del cambio.

En el campo de los alimentos trangénicos ya vemos pasos en este sentido. La mayoría de los productos transgénicos son alimentos, semillas y fármacos desarrollados por un poderoso grupo de empresas multinacionales, encabezadas por la estadounidense Monsanto y la suiza Novartis.

El dinero de ésas multinacionales es el motor que empuja a los gobernantes a legalizar alimentos transgénicos que en la mayoría de estados estan simplementse prohibidos. Ésta decisiones políticas son tan polémicas y dudosas como progresistas y necesarias.

Creo que la vía empresarial es el único camino para que los gobernantes del mundo se vean empujados ayudar a gente que ni les vota ni les paga.

Sin embargo, el movimiento empresarial que hemos citado al hablar de transgénicos no lo podemos aplicar a la irrigación, ya que da una clientela y rentabilidad mucho mejor.

Lo del irrigación tiene que ir por la vía gubernamental o a través de organismos internacionales.

Un modo de sufragar el coste del cambio sería aplicar una tasa a todos los países del mundo para no desvirtuar las diferencias económicas vigentes, algo que es requsito sine qua non para los gobiernos pastosos. O lo hacen todos, de golpe, y a proporción, o ningún país querrá mover un dedo.

Se intentó poner una tasa del 0,7%. Se habló y se firmó, pero nunca se aplicó. Preferimos gastarnos el dinero en guerras y cosas peores.

Así nos va.

Espero que algún día salgamos de éste bucle cortoplacista y egoista que no refleja más que el propio egosimo humano.

Conclusión: Ésto sólo cambiará si cambiamos nosotros.




5.- Horizonte temporal

El gran cambio llegaría con la irrigación masiva y un cambio de actitud global.

Lo primero se podría hacer en una década, pero lo segundo ni se sabe.

Podemos cambiarlo todo, pero lo que más nos cuesta es cambiarnos a nosotros mismos.

Así pues, el horizonte temporal se sitúa en el margen (2019-?). Todavía nos quedan 10 años, como mínimo, para cambiar, montarlo todo y que se acabe el hambre. Según mi opinión, claro.

Y colorín, colorado éste cuento se ha acabado.


Ale, hasta el año que viene!


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