martes, 28 de octubre de 2008

A las Armas


El internet ha llegado por fin.

Con ordenador e internet, he resucitado cibernéticamente hablando.

La máquina es un ordenador pepino y da gusto trabajar con él. Del internet no puedo decir lo mismo.

Contraté Ono, porque es el que tiene mejor reputación en el barrio de la Alameda de Osuna. Me han decepcionado por varios motivos:

  • El técnico no limpió y me dejó el piso hecho una guarrada.
  • La conexión me la he configurado yo.
  • No me han dado router, sinó modem.
  • No me han dado u ofrecido un teléfono.

Una vez el piso ha sido limpiado, estoy menos mosqueado, pero dos cosas me tocan la moral. Por un lado, me he comprado un teléfono en los chinos de abajo que se puede calificar con palabras escatológicas.

Por otro lado, un modem no es configurable como un router. Todas las protecciones deberan correr sobre el ordenador, así que tendré que internalizar servicios de seguridad, ralentizando el desempeño.

En realidad no es para tanto. Tengo un buen teléfono en camino y el pepinaco no creo que se resienta de un poco de trabajo extra.

Ahora toca hincarle el diente al progreso. A las armas!

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